Todo está por hacer, todo es posible

Se conoce que por estas fechas la gente medita que quiere cumplir en el nuevo año entrante. Se conoce, también, que empezamos con ganas, con ilusión, con aire renovado. Se conoce, a su vez, que en muchas ocasiones, todas esas esperanzas y toda esa inspiración pierde fuelle.

Por ese motivo, comparto un poema de Miquel Martí i Pol y su traducción al castellano.

ARA MATEIX

Ara mateix enfilo aquesta agulla

amb el fil d’un propòsit que no dic

i em poso a apedaçar. Cap dels prodigis

que anunciaven taumaturgs insignes

no s’ha complert, i els anys passen de pressa.

De res a poc, i sempre amb vent de cara,

quin llarg camí d’angoixa i de silencis.

I som on som; més val saber-ho i dir-ho

i assentar els peus en terra i proclamar-nos

hereus d’un temps de dubtes i renúncies

en què els sorolls ofeguen les paraules

i amb molts miralls mig estrafem la vida.

De res no ens val l’enyor o la complanta,

ni el toc de displicent malenconia

que ens posem per jersei o per corbata

quan sortim al carrer. Tenim a penes

el que tenim i prou: l’espai d’història

concreta que ens pertoca, i un minúscul

territori per viure-la. Posem-nos

dempeus altra vegada i que se senti

la veu de tots solemnement i clara.

Cridem qui som i que tothom ho escolti.

I en acabat, que cadascú es vesteixi

com bonament li plagui, i via fora!,

que tot està per fer i tot és possible.




AHORA MISMO


Ahora mismo enhebro esta aguja

con el hilo de un propósito que no digo

y me pongo a remendar. Ninguno de los prodigios

que anunciaban taumaturgos insignes

se ha cumplido, y los años pasan de prisa.

De nada a poco, y siempre con el viento de cara,

qué largo camino de angustia y de silencios.

Y estamos donde estamos, más vale saberlo y decirlo

y asentar los pies en la tierra y proclamarnos

herederos de un tiempo de dudas y de renuncias

en que los ruidos ahogan las palabras

y con muchos espejos medio enmascaramos la vida.

De nada nos vale la añoranza o la queja,

ni el toque de displicente melancolía

que nos ponemos por jersey o corbata

cuando salimos a la calle. Tenemos a penas

lo que tenemos y basta: el espacio de historia

concreta que nos corresponde, y un minúsculo

terrirorio para vivirla. Pongámonos

de pie otra vez y que se sienta

la voz de todos solemne y claramente.

Gritemos quién somos y que todos lo oigan.

Y al acabar, que cada uno se vista

como buenamente le apetezca, y ¡adelante!

que todo está por hacer y todo es posible.

2 comentarios:

Mae dijo...

Perfecto...muy idóneo para la época que estoy viviendo ahora...
Un besazo, Sergio y que en este año todo lo que deseas se haga realidad...

Me_llaman_coko dijo...

Grande, siempre grande.

Un saludo